Mi José José personal
Fin de semana. Mucha flojera y mucho trabajo por hacer. Me dispongo a continuar con mi proyecto de jardín el cual lleva parado por días… bueno meses… bueno, bueno, unos añitos la verdad.
Me visto para la ocasión tan especial (playera de guns desgarrada, jeans agujereados y sombrero bunburiano) y comienzo a chambear, “I hope, I hope, vamos a trabajar”. De pronto mi sentido arácnido se activa al ritmo de los acordes Otiteros (dígase de época de la Oti) y el grito desgarrador: “Ya lo pasaaaado, pasaaaadooooo… no me interesaaaa (soy feliz)”. God damn it! Los vecinos y su música de terror.












